jueves, 6 de febrero de 2014

MATRIMONIO LEGAL Y MATRIMONIO DE HECHO

CONTENIDO:

1      MATRIMONIO LEGAL

1.1       Generalidades sobre el matrimonio.-

1.2       Matrimonio civil y religioso.-

1.3       Caracteres del matrimonio.-

1.4       Naturaleza jurídica del matrimonio.-

2      MATRIMONIO DE HECHO - UNIONES CONYUGALES LIBRE O DE HECHO

2.1       Generalidades,-

2.2       Antecedentes históricos

2.3       Antecedentes en Bolivia.

2.4       La institución en la doctrina.

2.4.1        El concubinato es definido de la siguiente manera:

2.5       Legislación comparada.

2.5.1        Código Civil Mexicano.

2.5.2        El Código Peruano.

2.5.3        Constitución Brasileña.

2.5.4        Legislación Argentina.

2.6       Terminología y el reconocimiento constitucional.-

2.7       Requisitos.-

2.8       Efectos jurídicos de la unión libre o de hecho.-

2.9       Fin de la comunidad.-

2.10     Uniones libres o de hecho sucesivas.-

2.11     Acumulación de pretensiones

2.12     Diferencia entre Matrimonio Civil y Unión libre o de hecho.

2.13     PROCEDIMIENTO

2.14     MODELO DE MEMORIAL DE DEMANDA DE DECLARACIÓN JUDICIAL  DE UNIÓN CONYUGAL LIBRE O DE HECHO

Identificación de la autoridad judicial competente

Suma

Identificación del actor

Identificación del demandado

Objeto

Exposición de los hechos

Exposición del derecho

Petición

Ofrecimiento de prueba documental

3     Efectos Jurídicos del Matrimonio Civil y la Unión de Hecho.

1 MATRIMONIO LEGAL

1.1 Generalidades sobre el matrimonio.-

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Una de las principales instituciones del Derecho de Familia, es el matrimonio civil, porque es la base de la sociedad y de la familia y de ella derivan innumerables derechos, obligaciones y efectos en la vida civil, familiar, comercial, penal, administrativa, pública, privada y otras, de las personas que se unen y las que derivan del mismo.

Para no complicarlos con una definición del matrimonio señalaremos que "es el vínculo jurídico que nace de la voluntad de los contrayentes, expresada con las formalidades que la ley establece, y que origina imperativamente entre ellos un conjunto de derechos y obligaciones recíprocas, ordenados al establecimiento de una plena comunidad de vida y al cumplimiento de los fines que son propios de ella según el orden natural"[1].

No es fácil que dos personas (un hombre y una mujer) puedan vivir el resto de sus vidas desde la celebración del matrimonio, razón por lo cual, esta es una institución muy frágil del derecho de familia, donde el legislador ha puesto sus ojos para establecer muchos requisitos para su validez y para hacerla pervivir por mucho tiempo, porque la misma es la base de la familia y de la sociedad en su conjunto.

El matrimonio que es la unión de un hombre y de una mujer para hacer vida en común y constituir finalmente una familia; no sólo ha sido instituida para satisfacer instintos naturales del ser humano, sino también para llenar otros fines y valores humanos espirituales, como ser la ayuda mutua, la compañía, la educación de los hijos a través de los cuales el ser humano se proyecta en el porvenir.

Señala el profesor Moreno que “dada su relevancia notaría, el matrimonio es el eje central sobre el cual gira todo el aparato normativo del Derecho de Familia, de manera tal que el derecho matrimonial constituye, sin dudas, el núcleo grueso de la materia”[2].

1.2 Matrimonio civil y religioso.-

Nuestra legislación únicamente reconoce jurídicamente el matrimonio civil; razón por la cual la Legislación familiar precisa que "La ley sólo reconoce el matrimonio civil que debe celebrarse con los requisitos y formalidades prescritos en el presente título”[3]; por lo tanto, el matrimonio no es una jugarreta y para que surta efectos jurídicos debe cumplir con todos lo requisitos exigidos por la ley.

La simple unión de un hombre y de una mujer por un cierto tiempo no basta para que dicha relación se constituya en matrimonio; sin embargo, puede constituirse en una unión libre o de hecho (concubinato) que puede tener consecuencias jurídicas, si así lo determina un juez como veremos más adelante en esta obra.

Pese a que nuestra legislación es contunde al reconocer únicamente el matrimonio civil; sin embargo, existe una excepción dispone: "El matrimonio religioso es independiente del civil y puede celebrarse libremente de acuerdo a la creencia de los contrayentes; pero sólo tendrá validez legal y producirá efectos jurídicos el matrimonio Civil"[4]; por lo tanto, en nuestro país rige la libertad de culto[5] que consagra nuestra nueva Constitución (2009), pero el único matrimonio legal, es el civil.

Pero aún es más contundente la siguiente normal legal: "No obstante, el matrimonio religioso será válido y surtirá efectos jurídicos cuando se la realice en lugares apartados de los centros poblados donde no existan o no se hallen provistas las oficialías del registro civil, siempre que concurran los requisitos previstos por el capítulo II del presente título y se lo inscriba en el registro más próximo, debiendo el celebrante enviar para ese fin al oficial del registro civil el acta de celebración y demás constancias bajo su exclusiva responsabilidad y sujeto a las sanciones que se establecerán en su caso, sin perjuicio de que puedan hacerlo los contrayentes o sus sucesores"[6]; por lo tanto, para que surta efectos jurídicos, este matrimonio debe cumplir con los siguientes requisitos para tener plena validez:

• El matrimonio sea celebrado por alguna religión de acuerdo a los rituales de los mismos y por la persona que tenga ese poder.

• Que en el lugar de la celebración no exista oficialía del Registro Civil legalmente constituido.

• Que se trate de lugares alejados de los centros poblados.

• Que el acta del matrimonio sea inscrito en la brevedad posible en la Oficialía más próxima por el celebrante, las partes interesadas o herederos.

1.3 Caracteres del matrimonio.-

Sobre los caracteres del matrimonio mucho se ha escrito; sin embargo, con fines académicos analizaremos los principales que han desarrollado los más destacados doctrinarios del Derecho de Familia[7].

El matrimonio es heterosexual, es decir es la unión entre personas de distinto sexo, vale decir de un hombre y una mujer.

No obstante, este carácter de principio evidente, vital o fundamental desde mi punto de vista como también legal, no puede en los días actuales ser tomado con tanta facilidad, porque muchas legislaciones extranjeras[8] admiten el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Este tema será tratado con mayor profundidad al momento de estudiar los requisitos del matrimonio que establece nuestra legislación.

El matrimonio es una unión: es decir que se unen por voluntad propia dos personas; en otras palabras se une un hombre y una mujer donde ambos tienen igualdad de derechos y obligaciones.

Desde de la celebración del matrimonio nacen para los cónyuges derechos comunes que se producen necesariamente por la unión de dos personas; por eso algunos autores señalan que el matrimonio es una sociedad de dos personas.

· El matrimonio es monogámico: es decir, la unión de dos personas, porque no olvidemos que en algún momento de nuestra historia del matrimonio se registraron uniones múltiples, tales como la poligamia (un hombre con muchas mujeres) o la poliandria (una mujer con muchos hombres).

No olvidemos que la fidelidad es uno de los pilares de la solidez y dignidad del matrimonio, por tal razón, el mismo es monogámico.

· El matrimonio es permanente: este carácter a criterio del profesor Borda "se manifiesta aun en los países que admiten la disolución del vínculo por mutuo consentimiento, porque cuando dos personas se casan lo hacen para toda la vida, con el sincero propósito de pasar juntos las alegrías y los dolores que depare el destino, y aunque más tarde se divorcien y vuelvan a contraer nuevas nupcias, hay en la institución un íntimo y connatural sentido de permanencia"[9].

Nadie puede casarse con la condición que el matrimonio durará un determinado tiempo; por lo tanto, el matrimonio es permanente, aunque luego por diferentes motivos disuelvan el mismo.

· El matrimonio es de orden público: porque es el legislador el que fija las reglas de juego y las mismas son irrenunciables y de cumplimiento obligatorio.

El profesor Moreno enseña que "por regla general, la legislación conyugal no puede ser dejada sin efecto por convenios particulares. Es que existe un interés general que debe ser tutelado y por lo tanto escrupulosamente resguardado. El matrimonio es un acto en el cual está interesada la sociedad toda, como fundamento de la familia y esta a su vez de aquélla, como se dijo. Sus disposiciones son, salvo contadas excepciones, de orden público”[10].

El matrimonio es legal, esta es una característica que deriva de la esencia misma del matrimonio, porque no es suficiente que las uniones sean estables y duraderas, sino que deben estar sometidas al régimen impuesto por la ley; deben cumplirse con las disposiciones emanadas de ésta para su celebración; por lo tanto, este ropaje jurídico de legalidad, en otras palabras, es lo que permite distinguir al matrimonio civil de otras figuras o relaciones similares.

El profesor Mazzi señala que "no alcanza la simple unión del hombre y de la mujer aunque tenga permanencia, como en el caso del concubinato, o se hayan engendrado hijos, se deban fidelidad, sino que es preciso además que el matrimonio se haya celebrado conforme manda y ordena la ley"[11].

1.4 Naturaleza jurídica del matrimonio.-

La naturaleza jurídica del matrimonio ha sido uno de los temas que más ha dado "tela que cortar" en el derecho de familia, por las diferentes teorías que los estudiosos del derecho[12] han esgrimo; sin embargo, sin necesidad de incurrir en cada una de ellas, simplemente nos limitaremos a hacer un pequeño resumen de las mismas, porque, considero que ésta ya han sido aclaradas por la doctrina moderna.

Al matrimonio se le ha dado la naturaleza de contrato, porque se requiere el acuerdo de voluntades entre los cónyuges; como así al matrimonio se considera un acto de poder estatal, porque aparte del consentimiento de los contrayentes se necesita la voluntad del Estado; otros consideran al matrimonio como un acto jurídico familiar, para diferenciar de los demás actos jurídicos.

Finalmente, se cundiera al matrimonio como una institución, porque además de la declaración de voluntad de las partes para celebrar el mismo, los cónyuges no hacen otra cosa que prestar su consentimiento, los derechos de las partes están fijados expresamente por la ley y las partes no pueden apartarse de estas prescripciones de orden público; por lo tanto, en el matrimonio, la voluntad tiene sus límites[13].

Sobre este punto la Legislación de Chile dispone: "El matrimonio es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen actual e indisolublemente, y por toda la vida, con el fin de vivir juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente”[14].

2 MATRIMONIO DE HECHO - UNIONES CONYUGALES LIBRE O DE HECHO

2.1 Generalidades,-

Las uniones conyugales libres o de hecho es también conocida en nuestra legislación como "concubinato", "tantanacu", "servinacu", "unión marital o natural", "amancebamiento" y todas las formas prematrimoniales indígenas y las uniones estables de hecho de los aborígenes, originarios y campesinos que no afecten el orden público y buenas costumbres, conforme manda el Art. 160 del Código de Familia (1978).

El profesor Moreno señala que "el concubinato como institución social y jurídico se da cuando un hombre y una mujer con aptitud nupcial viven en forma pública, singular, estable, y se comportan entre sí y frente a los terceros como si fueran esposos"[15].

Es una realidad de nuestro Estado, especialmente del área rural y de las naciones y pueblos indígenas originario campesino, que muchas personas no aceptan el matrimonio civil y optan por las uniones libres o de hecho, o comúnmente conocidas como concubinatos; sin embargo, para que surtan efectos jurídicos deben cumplir con algunas formalidades o requisitos, caso contrario se estaría desvirtuando esta institución del Derecho de Familia y destruyendo otras.

Es una realidad y algo común las uniones conyugales libres o de hecho; por lo tanto, el derecho y especialmente el de Familia, no puede dar la espalda a estas uniones, por lo que debe regularlas y reconocerlas cuando cumplen con ciertos requisitos mínimos que establece la ley.

El concubinato no es bien visto por el Estado y la sociedad en su conjunto, porque crea familias ilegales, pero es un mal necesario que debe ser finalmente protegido por el Derecho.

Las uniones conyugales libres o hecho, se las podría considerar, un casi - matrimonio o un matrimonio aparente porque los concubinos se comportan en la familia, en la sociedad y ante el Estado como legítimos esposos.

Las uniones conyugales libres o de hecho es un fenómeno social ante el cual el derecho ha ido paulatinamente respondiendo para evitar que, ante la falta del vínculo legítimo matrimonial, se produzcan situaciones injustas para los convivientes y especialmente para los hijos.

El profesor Mazzinghi expresa que "el concubinato se configura cuando una pareja (hombre y mujer) cohabita, vive bajo el mismo techo, comparte las mismas vicisitudes de la vida, cuando hace una vida similar a la matrimonial pero que legalmente no constituye matrimonio"[16].

Lo que debe quedar claro que la unión libre o de hecho inicialmente es un matrimonio no reconocido judicialmente; sin embargo, para que surta efectos jurídicos necesariamente debe existir reconocimiento judicial por autoridad competente.

No todos los países reconocen a las uniones libres o de hecho, porque violan muchos derechos de los convivientes, de los hijos, debilita la seguridad de la familia y de la misma sociedad en su conjunto.

Un tema más preocupante para el Derecho de Familia son las uniones libres o de hecho irregulares; es decir, aquellas en que la pareja no puede contraer matrimonio válido por mediar entre ellos alguno de los impedimentos establecidos por la ley y los mismos no pueden ser reconocidos judicialmente y no producen efectos jurídicos; sin embargo, nacen hijos, se adquieren bienes y otros aspectos propios del derecho de familia.

2.2 Antecedentes históricos

Sustituyendo el matrimonio religioso original, que era la confarreatio, se impuso en Roma como matrimonio casi único el matrimonio sine manu o sin potestad marital, consistente en una simple situación fáctica de convivencia marital socialmente honorable, sin relación jurídica alguna entre marido y mujer (sin vínculo). El elemento esencial en esta unión era el afecto, a tal punto que si no existía, cesaba. Lo único que une a los cónyuges es el hecho de la convivencia, pero desde el punto de vista del derecho nada les vincula. En consecuencia, esa situación matrimonial de hecho podía interrumpirse también por vía de hecho en cualquier momento, no siendo necesaria la declaración de nulidad ni de disolución. La situación fáctica del matrimonio puede ser interrumpida por cualquiera de los cónyuges cuando falte el afecto (affectio maritallis).

Pero, si bien no existía un vínculo de derecho, tenía consecuencias en el orden jurídico (legitimidad de la descendencia, patria potestad, donaciones matrimoniales.

Sin embargo, esta figura no hay que confundirla con el concubinato, pues los romanos denominan como tal a una unión de orden inferior más duradera, y que se distinguía así de las pasajeras consideradas como ilícitas.

Hasta el fin de la República, el derecho no se ocupó de estas uniones, y fue bajo Augusto que recibió su nombre para diferenciarla del comercio de las jóvenes y viudas; pero a su vez le impuso ciertos requisitos como ser: Era permitido solamente entre personas púberes, y no parientes en el grado prohibido para el matrimonio.

En la época imperial los concubinos proliferaron como consecuencia de la extensión de los impedimentos matrimoniales. Los emperadores cristianos trataron de combatirlos por considerarlos contrarios a la moral.

El cristianismo primitivo se vio obligado a reconocer el concubinato, pero trató de hacer indisoluble esa unión. Así admitió el bautismo de la concubina con tal que se obligara a no dejar a su compañero; se negaba el matrimonio a quien lo solicitase para abandonar a su concubina, salvo que esta lo hubiese engañado; el primer Concilio de Toledo, celebrado en el año 400, autorizó el concubinato, con la condición que tuviera el carácter de perpetuidad igual que el matrimonio. Pero, admitido el dogma del matrimonio sacramento e impuesta la forma pública de celebración, esa posición no podía subsistir; fue así que el Concilio de Trento dispuso que incurrirían en excomunión los concubinos que no se separasen a la tercera advertencia.

2.3 Antecedentes en Bolivia.

Atendiendo a su antecedente Código Civil Francés, el Código de 1831 no reconoció la unión de hecho, fue en materia social donde se empezó a reconocer derechos para la compañera del trabajador. En la Constitución de 1.945 se reconoció el matrimonio de hecho. La Constitución de 1.961 cambia el término de matrimonio y habla de uniones libre o concubinarias, que con los requisitos de singularidad y estabilidad producirán efectos similares al matrimonio, tanto en las relaciones personales como patrimoniales de los convivientes, cuanto respecto a los hijos. La Constitución de 1967, sin cambiar el espíritu cambia la redacción: “Las uniones libres o de hecho, que reúnan las condiciones de singularidad y estabilidad y sean mantenidas entre personas con capacidad legal para contraer enlace, producen efectos similares a los del matrimonio, en las relaciones personales y patrimoniales de los convivientes y en lo que respecta a los hijos nacidos de ellas”. Las modificaciones que se hicieron a la Constitución en el año 1995, no alteraron la anterior redacción. Nuestro Código de familia en su art. 158 dice: “Se entiende haber unión conyugal libre o de hecho cuando el varón y la mujer voluntariamente constituyen hogar y hacen vida en común en forma estable y singular, con la concurrencia de los requisitos establecidos por los arts. 44 y 46 al 50”.

2.4 La institución en la doctrina.

La familia como grupo social primario, tiene su origen en los datos biológicos de la unión sexual y de la procreación estableciendo el legislador multiplicidad de normas configurando el derecho de familia. Así en la vida social son más frecuentes las uniones más o menos estables de hombres y mujeres no casados que exteriormente se comportan como marido y mujer, que muchas veces trae consecuencias negativas para la mujer y para los hijos, como resultado del egoísmo de quienes no desean contraer lazos permanentes y así quedar en libertad de cambiar de compañero o por la ignorancia y corrupción moral del medio en que viven situaciones que son incompatibles con la seguridad y solidez de la familia creando la debilidad del vínculo permitiendo romperlo con facilidad y en el que los niños corren el riesgo de ser abandonados tanto material como moralmente.

El concubinato fue objeto de un cuidadoso estudio en los últimos tiempos, va que de él se ocuparon grandes tratadistas. La posición de la doctrina es diversa, así para algunos autores como Guillermo Borda, la unión conyugal de hecho o concubinato es reprochable y repudiable por inmoral que si bien no puede desconocerse la existencia de la unión libre debe ser combatida; para otros como Alejandra Rojina García el concubinato es tan importante como el matrimonio en sus aspectos éticos, sociales y económicos debiendo hacerse una regulación jurídica, por ser una forma de unión, que al igual que el matrimonio es fundamento de la familia salvando por supuesto la importancia y jerarquía institucional que cada una presenta en el ámbito jurídico y finalmente una posición intermedia como la de Manuel Chavez Ascencio quien señala que, "...no puede desconocerse la existencia del concubinato, no solo en las clases menos favorecidas, sino también en las de mejor posición económica, quienes muchas veces, por moda, pretenden encontrar en esa unión una mayor libertad y realización". No puede desconocerse los efectos de esa unión que en cuanto a los concubinarios, a los hijos y a los terceros se generan, debiendo hacerse una reglamentación precisa, de tal forma que no exista duda de los derechos y las acciones que se pueden tener"[17].

2.4.1 El concubinato es definido de la siguiente manera:

En la doctrina y en la legislación civil mexicana se entiende por concubinato: "La unión sexual de un solo hombre y una sola mujer que no tienen impedimento legal para casarse y que viven como si fueran marido y mujer en forma constante y permanente por un periodo mínimo de cinco años. Este plazo puede ser menor si han procreado. Así cuando una pareja no realiza la ceremonia matrimonial, pero viven juntos y procrean, desde el momento en que nace el primer hijo se convierten en concubinos y si, no obstante no haber procreado, han permanecido juntos por más de cinco años, se entiende que viven en concubinato"[18].

Para Silvia García de Ghiglino: "La unión de hecho o concubinato es la relación estable entablada entre un hombre y una mujer que cohabitan públicamente haciendo vida marital, sin estar unidos en matrimonio. La relación se trasunta, entonces, en un estado conyugal aparente de hecho"[19].

En nuestro medio, el Dr. Luis Gareca Oporto se encarga de procurarnos una definición amplia y circunspecta y nos dice que "el concubinato llamado también unión de hecho es la institución natural de orden público que en mérito al consentimiento común se establece la unión entre el hombre y la mujer, con el fin de perpetuar la especie humana, compartiendo el sacrificio y la felicidad del hogar en la adecuada formación de la familia; fundada en principios de amor, fe, abnegación, sinceridad, moralidad y perpetuidad, salvo causa sobrevinientes que pudieran disolverlo, al control de normas legales establecidas"[20] .

El Dr. Felix Paz Espinoza sostiene que el matrimonio de hecho, "es la convivencia de hecho entre un hombre y una mujer en forma estable y singular que sin ser casados, hacen vida maridable, tratándose como esposos cumpliendo con los debe- res y obligaciones naturales y civiles, con los efectos que reconoce la ley en las relaciones personales y patrimoniales"[21] .

Raúl Jiménez Sanjines dice: "Es la unión libre de dos seres de sexo opuesto que llevan vida en común sin someterse a las reglas que trazan la ley, para la celebración del matrimonio, viviendo permanentemente y con singularidad"[22] .

2.5 Legislación comparada.

2.5.1 Código Civil Mexicano.

Los concubinados tiene el derecho a heredarse recíprocamente, siempre que hayan vivido juntos durante 5 años o cuando hayan tenido hijos en común siempre que ambos hayan permanecido libres de matrimonio durante el concubinato.

2.5.2 El Código Peruano.

Libres de impedimento matrimonial, el varón y la mujer para alcanzar finalidades y cumplir deberes semejantes a los del y matrimonio, siempre que dicha unión haya perdurado por lo menos dos años continuos.

2.5.3 Constitución Brasileña.

Determina para efectos de protección, que el Estado reconoce la unión estable entre hombre y mujer como entidad familiar, debiendo la ley facilitar su conversión en casamiento. 

2.5.4 Legislación Argentina.

Omite todo tratamiento legitimo del concubinato y las con-secuencias que de él derivan. La fuerza de la realidad ha impuesto al legislador argentino la necesidad de las soluciones especiales para diversos problemas que pueden derivar de la existencia del concubinato, por ejemplo, la sucesión.

2.6 Terminología y el reconocimiento constitucional.-

Concubinato.- Se trata de esta figura para quienes parten de una noción peyorativa, pues, como ya se dijo, los romanos denominan como tal a una unión de orden inferior más duradera, y que se distinguía así de las pasajeras consideradas como ilícitas. El varón podía tener su esposa y su concubina, esta última era de familia pobre o de estrato social bajo; era una mujer considerada no digna de ser esposa.

Matrimonio de hecho.- Término también discutible por cuanto en el ánimo de la pareja lo que con frecuencia se pretende evitar, lo que se rehuye, es precisamente la propia idea de matrimonio. En nuestra legislación, la Constitución Política del Estado del año 1945, en su art. 131 reconoció el matrimonio de hecho derivado de las uniones concubinarias, disponía: “Se reconoce el matrimonio de hecho en las uniones concubinarias con el solo el transcurso de dos años de vida en común, verificados por todos los medios de prueba o el nacimiento de un hijo, siempre que las partes tengan capacidad para contraer enlace. La Ley del Registro Civil perfeccionará estas uniones de hecho”. Este artículo ha sido modificado en la actualidad, porque no se puede declarar casado a las personas que no lo quieren. El matrimonio es un acto de entera voluntad, a tal punto que si se vicia el consentimiento, no tiene ninguna validez.

Unión libre o de hecho.- Tiene el inconveniente de dar a entender que el matrimonio no es libre. Nuestro Código de familia da el nombre de “unión conyugal libre o de hecho”. No les da el carácter de matrimonio de hecho, sino que les reconoce efectos similares a aquellas que reúnan las condiciones de singularidad y estabilidad

La unión libre o de hecho tiene reconocimiento constitucional, por imperio de la nueva constitución (2009) cuando señala "(...) II. Las uniones libres o de hecho que reúnan condiciones de estabilidad y seguridad, y sean mantenidas entre una mujer y un hombre sin impedimento legal, producirán los mismos efectos que el matrimonio civil, tanto en las relaciones personales y patrimoniales de los convivientes como en lo que respecta a las hijas e hijos adoptados o nacidos de aquéllas”[23].

De esta norma legal no queda duda alguna sobre el reconocimiento de la Constitución a esta institución del Derecho de Familia; sin embargo, impone algunos requisitos que serán estudiados en el próximo punto de la presente obra.

2.7 Requisitos.-

Como dijimos oportunamente las uniones libres o de hecho, tienen que cumplir varios requisitos para que surtan efectos jurídicos y sean reconocidas judicialmente.

Nuestra Legislación constitucional y familiar, la doctrina[24] y la jurisprudencia han desarrollado los requisitos de las uniones libres o de hecho y éstas son las siguientes:

• Es la unión voluntaria de un hombre y de una mujer; por lo tanto, no está permitido por personas del mismo sexo.

• Que sea estable o que tenga permanencia o cohabitación (esto es esencial). Es lo que distingue de otras relaciones transitorias o pasajeras, porque los convivientes viven en el mismo techo en forma permanente; es decir, constituyen un hogar haciendo vida en común como marido y mujer.

La unión debe ser estable, lo que implica continuidad en el tiempo. Este requisito se deja a criterio y prudente arbitrio del juzgador. Por ejemplo, el nacimiento de un hijo, la convivencia por más de dos (2) años, etc., pueden ser parámetros a tomarse en cuenta.

Que la unión sea singular, porque es una cuestión fundamental para que una unión pueda reputarse válida; por lo tanto, no puede existir pluralidad de concubinatos.

No establecer la singularidad de la unión libre o de hecho, sería premiar la vida licenciosa de alguien que tiene más de una unión y éste no es el fin protegido por la ley.

• Que sea voluntariamente consentida; es decir, supone la ausencia de vicios en el consentimiento.

• La unión libre o de hecho debe tener publicidad o notoriedad-, es decir, debe ser pública, reconocida por la familia y terceros como una unión realmente aparente, pues si se perdiera en el anonimato, si se escondiera en las sombras, nadie podría saber de su existencia.

• Que los convivientes sean capaces; es decir, tener por lo menos la edad mínima permitida para contraer matrimonio[25] y gozar de plena salud mental.

• Que los convivientes tengan libertad de estado-, es decir, que ninguno esté ligado por matrimonio civil.

• Que los convivientes no estén prohibidos en los grados y línea directa[26], como así en la línea colateral entre hermanos.

• Finalmente, el último requisito es que la unión libre o de hecho debe estar reconocida judicialmente mediante resolución expresa y debidamente ejecutoriada.

Sobre los efectos de estas relaciones libres o de hecho nuestra legislación familiar asume lo siguiente: "Se entiende haber unión conyugal libre o de hecho cuando el varón y la mujer, voluntariamente, constituyen hogar y hacen vida en común en forma estable y singular, con la concurrencia de los requisitos establecidos por los artículos 44 y 46 al 50[27].

Se apreciarán las circunstancias teniendo en consideración las particularidades de cada caso"[28].

2.8 Efectos jurídicos de la unión libre o de hecho.-

Uno de los temas más importantes de la unión libre o de hecho, es determinar los efectos jurídicos que produce la misma con relación a las personas involucradas y los bienes.

El profesor Borda señala que "el concubinato debe ser combatido; empero, no significa que no produzca algunos efectos jurídicos"[29].

Una vez que exista resolución judicial que declare la unión libre o de hecho, el efecto más importante y sobresaliente es que la misma tiene los mismos efectos del matrimonio civil; es decir, se asimila con el matrimonio en cuanto sea compatible. Por ejemplo, los hijos se refutan matrimoniales, se crea la comunidad de bienes gananciales, el derecho a la asistencia familiar, seguridad social, derechos hereditarios, agravantes y atenuantes en los delitos, etc.

El efecto más importante sobre las uniones libres la establece nuestra legislación familiar cuando enseña: "Las uniones conyugales que sean estables y singulares producen efectos similares al matrimonio, tanto en las relaciones personales como patrimoniales de los convivientes. Pueden aplicarse a dichas uniones las normas que regulan los efectos del matrimonio, en la medida compatible con su naturaleza, sin perjuicio de las reglas particulares que se dan a continuación"[30].

En resumen podemos señalar los siguientes efectos que producen judicialmente las uniones libres o de hecho cuando han sido legalmente reconocidas:

ü Personales para los convivientes (se los considera marido y mujer para todos los efectos).

ü La fidelidad, la asistencia y la cooperación son deberes recíprocos de los convivientes

ü Patrimoniales (se crea la comunidad de bienes gananciales y cada uno tiene sus bienes propios).

ü Tienen derecho a la sucesión hereditaria.

ü La partición de los bienes comunes adquiridos en la unión libre o de hecho.

ü Los convivientes tienen derecho a los beneficios laborales (jubilación, seguro médico, indemnizaciones, etc.).

ü Los convivientes tienen derechos y deberes recíprocos que son propios del matrimonio (asistencia familiar, educación de los hijos, etc.).

ü Administración de los bienes en común.

ü Derecho de oposición al matrimonio de uno de los convivientes por ruptura unilateral (Art. 169 del c. fam.).

ü Acciones judiciales (Nulidad de venta de bienes comunes cuando no dio consentimiento, por ejemplo).

2.9 Fin de la comunidad.-

Una vez declarada judicialmente la unión libre o de hecho puede disolverse por voluntad de ambos o unilateralmente o finalmente por la muerte de uno de los convivientes; en tal caso, en el mismo proceso donde se ha demandado la declaración de la unión debe accionarse el incidente, para que el juez declare el fin de la comunidad.

Sobre este punto nuestra legislación dispone: "La unión conyugal termina por la muerte o por voluntad de uno de los convivientes, salvo en este último caso la responsabilidad que pudiera sobrevenirle"[31].

Lo que ocurre normalmente es que dos personas conviven con los requisitos necesarios que se exigen para las uniones libres o de hecho, pero no le interesa en vida a uno o de los dos convivientes accionar judicialmente; no obstante, el problema se presenta cuando uno de los concubinos fallece (o ambos) existe un rompimiento unilateral de la unión, en tal caso el interesado o los herederos asumen pleno conocimiento de la cuestión, y demandan el reconocimiento judicial de la misma.

En tal caso, el juzgador en sentencia debe determinar con precisión el tiempo que ha durado la unión conyugal libre o de hecho, para establecer en qué periodo de tiempo debe producir sus efectos jurídicos la alianza; por lo tanto, recién se demanda después que la unión ha concluido jurídicamente.

2.10 Uniones libres o de hecho sucesivas.-

Con cierta frecuencia se presentan uniones libres o hecho sucesivas; es decir, que una determinada persona ha tenido en el transcurso de un periodo largo (por ejemplo, diez años) más de una unión que cumple con los requisitos exigidos por la ley; en tal, caso no existe ningún óbice para que judicialmente se reconozca a esas uniones, dando a cada una sus propios efectos tanto personales como patrimoniales.

Para esto nuestra Legislación familiar tiene la siguiente previsión: "Cuando hay uniones libres sucesivas, dotadas de estabilidad y singularidad, se puede determinar el periodo de duración de cada una de ellas y atribuírseles los efectos que les corresponden"[32].

2.11 Acumulación de pretensiones

A la conclusión de la unión, los ex-convivientes pueden pedir se reconozca la existencia de la misma, la división de los bienes gananciales y una pensión de asistencia familiar para él y los hijos. Para el primero, siempre y cuando no haya infidelidad o culpa grave de su parte para la separación y no tenga medios de subsistencia. Todas estas pretensiones pueden ser acumuladas en un solo proceso. No es necesario, como recomiendan algunos autores, que previamente se tramite la declaración de la unión y en proceso aparte, con la sentencia ejecutoriada del primero, se pida la asistencia, tenencia de hijos o división de los bienes gananciales. Actuar en esta forma es ir contra los principios de economía, de celeridad, concentración, etc., sin causa valedera.

Muchas veces los abogados piden la declaración de la unión y declaración de la ruptura. En cuanto a la primera es correcta si existen los supuestos fácticos que le den fundamento, pero la ruptura no puede merecer una sentencia que la declare, pues, si la unión se produjo de hecho, la separación se hace de la misma forma, no es necesario declararla; posición que viene desde el derecho romano con la sine manu y que además responde a cualquier lógica jurídica.

2.12 Diferencia entre Matrimonio Civil y Unión libre o de hecho.

Si bien la Constitución Política del Estado y el código de familia conceden a las uniones de hecho efectos similares al del matrimonio civil, existen diferencias absolutas y bien marcadas como ser:

MATRIMONIO CIVIL

UNIÓN LIBRE O DE HECHO

* El matrimonio se constituye única y ex­clusivamente por la celebración del ma­trimonio por el Oficial de Registro Civil, en la forma, modo y manera establecidas por el Código bajo sanción de nulidad.

* Se produce únicamente por la voluntad de las personas sin necesidad de acudir ante ninguna autoridad pública ni siquie­ra con el propósito de registro.

* Del matrimonio surge la relación de afinidad que existe entre un cónyuge y los consanguíneos del otro. Art. 13 C.F., con consecuencias de orden legal.

* No produce afinidad, la unión libre o de hecho produce efectos única y exclusiva­mente entre los convivientes y no respec­to a terceros.

* En cuanto a los arrogadores deben ser pre­cisamente cónyuges, esto con la finalidad de brindar al arrogado la estabilidad ne­cesaria en el hogar.

* En las uniones libres no existe esta estabi­lidad ya que puede romperse por Simple voluntad unilateral de uno de los convivientes.

* En cuanto a la filiación de los hijos habi­dos dentro del matrimonio se la prueba con la partida o certificado de nacimiento del hijo y de matrimonio de los progenitores (Art. 181 C.F.).

* Los hijos habidos en unión libre o de he­cho deberán en su caso demostrar ¡a unión de los padres en proceso sumario ante el Juez Instructor de Familia (Art. 214). o re­querirán necesariamente del acto jurídi­co del reconocimiento como hijo extramatrimonial.

* El matrimonio se disuelve por:

a) La muerte real o presunta de uno de los cónyuges.

b) Por sentencia de divorcio pasada en autoridad de cosa juzgada.

* La Unión de hecho se disuelve por (Art. 167 C.F.):

Por la muerte de cualquiera de ellos.

Por la voluntad unilateral de una de los convivientes.

2.13 PROCEDIMIENTO

La declaración de la unión libre o de hecho, según lo establecido por el art. 214 del Código de Familia, se tramita en proceso sumario ante el Juez de Instrucción de Familia, pero como no tiene un procedimiento propio, se aplica lo dispuesto en los arts. 479, 481 y 484 del Código de Procedimiento Civil, es decir, en a la presentación de la demanda, el ofrecimiento de la prueba, la contestación, las excepciones, los días en que debe dictarse la sentencia y los medios de impugnación. En cuanto al plazo probatorio debe aplicarse lo dispuesto en el art. 383 del Código de Familia, es decir, 8 días prorrogables a 15.

2.14 MODELO DE MEMORIAL DE DEMANDA DE DECLARACIÓN JUDICIAL DE UNIÓN CONYUGAL LIBRE O DE HECHO

Identificación de la autoridad judicial competente

Señor Juez de Instrucción[33] de turno de Familia de la ciudad de Yacuiba.

Suma

Interpone demanda de unión conyugal libre o de hecho

Identificación del actor

Jorge Aramayo Estévez, portador de la cédula de identidad N° 1216268 S. C., mayor de edad, casado y hábil por derecho, natural y vecino de esta ciudad, con domicilio real en calle Libertad N° 1200 de esta ciudad, ante Ud., con las mayores consideraciones de respeto me presento, expongo y digo:

Identificación del demandado

La presente demanda la dirijo contra mi concubina la ciudadana hábil: Carmela Romero Zeballos, quien es mayor de edad, natural y vecina de esta ciudad, con domicilio real en calle Libertad N° 1200 del Barrio Defensores del Chaco de la ciudad de Yacuiba.

Objeto

En tiempo y forma oportuna vengo a inteiponer demanda judicial de unión libre o de hecho[34] por los fundamentos de hecho y derecho que seguidamente señalo.

Exposición de los hechos

La presente demanda tiene como fundamento los siguientes hechos:

• En fecha (...) he comenzado a convivir con la Sra. (...).

• Ambos somos mayores de edad.

• Ambos tenemos libertad de estado; es decir, somos solteros.

• En vigencia de nuestra unión que pasa más de 10 años hemos procreado tres hijos que a la fecha tienen 8,6 y 3 años.

Exposición del derecho

Por todo lo anterior expuesto que oportunamente probaré y por cumplir con todos los requisitos exigidos por la ley, acredito que tengo DERECHO a demandar la declaración judicial de la unión conyugal libre o de hecho.

El derecho que tengo invocado se encuentra respaldado por el Art. 158 del Código de Familia (Unión conyugal libre o de hecho).

Petición

Por lo indicado, a vuestra autoridad expresamente solicito que en sentencia disponga:

• Declare probada la demanda en todas sus partes.

• Reconozca judicialmente en sentencia la unión libre o de hecho entre (...) con (...). Desde enero de 2001 a la fecha.

• Se reconozca a mi relación de hecho los mismos efectos que el matrimonio con relación a los hijos y bienes que adquirimos.

Ofrecimiento de prueba documental[35]

Con la demanda ofrezco la siguiente prueba documental:

• Certificado de nacimiento que demuestra (...).

• Documento público de derecho propietario que acredita (...).

• Álbum fotográfico de nuestra familia.

Otrosí 1o.- Sabré justas determinaciones en el escritorio jurídico de mi abogado, ubicado en calle (...).

Otrosí 2o.- Estaré al arancel mínimo del Colegio Departamental de Abogados.

Es cuanto pido en justicia, esperando en la ciudad de Yacuiba, en fecha 11 de marzo de 2011.

Firma del interesado y del abogado

3 Efectos Jurídicos del Matrimonio Civil y la Unión de Hecho.

Matrimonio Civil.

Matrimonio de Hecho.

Efectos Personales.

ü Igualdad de los cónyuges.

ü Deber de fidelidad.

ü Cohabitación.

ü Asistencia.

ü Respeto Mutuo.

ü Otros deberes.

ü Nacionalidad y ciudadanía.

Efectos Patrimoniales.

ü

En resumen podemos señalar los siguientes efectos que producen judicialmente las uniones libres o de hecho cuando han sido legalmente reconocidas:

ü Personales para los convivientes (se los considera marido y mujer para todos los efectos).

ü La fidelidad, la asistencia y la cooperación son deberes recíprocos de los convivientes

ü Patrimoniales (se crea la comunidad de bienes gananciales y cada uno tiene sus bienes propios).

ü Tienen derecho a la sucesión hereditaria.

ü La partición de los bienes comunes adquiridos en la unión libre o de hecho.

ü Los convivientes tienen derecho a los beneficios laborales (jubilación, seguro médico, indemnizaciones, etc.).

ü Los convivientes tienen derechos y deberes recíprocos que son propios del matrimonio (asistencia familiar, educación de los hijos, etc.).

ü Administración de los bienes en común.

ü Derecho de oposición al matrimonio de uno de los convivientes por ruptura unilateral (Art. 169 del c. fam.).

ü Acciones judiciales (Nulidad de venta de bienes comunes cuando no dio consentimiento, por ejemplo).


[1] MAZZINGHI, JORGE ADOLDO. Derecho de Familia. Matrimonio. Editorial Abeledo Perrot. Buenos Aires, Argentina. 1983. Pág.71.

[2] MORENO RUFFINELLI, JOSÉ ANTONIO. Ob. cit. Derecho de Familia. Tomo I. Pág. 145.

[3] CÓDIGO DE FAMILIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA. Art. 41 (Matrimonio civil).

[4] CÓDIGO DE FAMILIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA. Art. 42 (Matrimonio Religioso).

[5] Recordemos que el Art. 4 de la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia señala: "El Estado respeta y garantiza la libertad de religión o de creencias espirituales, de acuerdo con sus convicciones. El Estado es independiente de la religión".

[6] CÓDIGO DE FAMILIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA. Art. 43 (Matrimonio religioso con efectos civiles).

[7] Los caracteres del matrimonio han sido desarrollados por los profesores: Borda Guillermo, López Julio, Tafur Alvaro, Moreno José, Méndez Costa, López Julio y Llambías Jorge en sus diferentes obras sobre Derecho de Familia.

[8] 123 Las legislaciones de Holanda, España, Estados Unidos de Norte América (algunos Estados), Italia,

[9] BORDA, GUILLERMO A. Ob. cit. Manual de Derecho de Familia. Alimentos. Págs. 33 - 34.

[10] MORENO RUFFINELLI, JOSÉ ANTONIO. Ob. cit. Derecho de Familia. Tomo I. Pág. 169.

[11] MAZZINGHI, JORGE ADOLDO. Ob. cit. Derecho de Familia. Matrimonio. Pág.79.

[12] La naturaleza jurídica del matrimonio han sido abordada por los profesores: Borda Guillermo, López Julio, Tafur Alvaro, Moreno José, Méndez Costa, López Julio y Llambías Jorge en sus diferentes obras sobre Derecho de Familia.

[13] Por ejemplo, los contrayentes no pueden acordar que el matrimonio durará determinado tiempo, o el régimen de los bienes comunes será diferente al determinado por la ley.

[14] CÓDIGO CIVIL DE LA REPÚBLICA DE CHILE. Art. 102 (El matrimonio).

[15] MORENO RUFFINELLI, JOSÉ ANTONIO. Ob. cit. Derecho de Familia. Tomo II. Págs. 575 - 576.

[16] MAZZINGHI, JORGE ADOLDO. Ob. cit. Derecho de Familia. Concubinato. Pág.122.

[17] SAMOS OROZA. Ramiro. Op. cIT., pag. 282.

[18] MONTERO DUHALt, Sara. Op. Cit.. 165.

[19] LAGOMARSINO, Carlos y SALERNO, Marcelo U. Tomo 11, Op. Cit . pag. 831

[20] GARECA OPORTO, Luís. Op. Cit., pag. 194.

[21] PAZ ESPINOZA, Félix C. Op. Cit., pag. 188.

[22] JIMENEZ SANJINES, Raúl. "Teoría y Práctica del Derecho de Familia" quinta edición pag. 85.

[23] CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA. Art. 63. (Derechos de las familias)

[24] Los requisitos de las uniones libres o de hecho han sido abordadas por los profesores: Borda Guillermo, López Julio, Tafur Alvaro, Moreno José, Méndez Costa, López Julio y Llambias Jorge en sus diferentes obras sobre Derecho de Familia.

[25] Recordemos que conforme al Art. 44 del Código de Familia (1978) el varón antes de los 16 años cumplidos y la mujer antes de los 14 años cumplidos, no pueden contraer matrimonio, salvo dispensa judicial.

[26] Por ejemplo no sería válida la unión libre o de hecho entre la nieta y el abuelo.

[27] El Art. 44 del Código de Familia se refiere a la edad de los contrayentes para contraer matrimonio civil. El Art. 46 a la salud mental de los novios; el Art. 47 la prohibición por consanguinidad; el Art. 48 del mismo código se refiere a la ausencia de afinidad; el Art. 49 trata la prohibición del matrimonio por vínculos de adopción; y finalmente el Art. 50 a la inexistencia de crimen.

[28] CÓDIGO DE FAMILIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA. Art. 158 (Unión conyugal libre).

[29] BORDA, GUILLERMO A. Ob. cit. Manual de Derecho de Familia. Concubinato. Pág. 48.

[30] CÓDIGO DE FAMILIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA. Art. 159 (Regla general).

[31] 141 CÓDIGO DE FAMILIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA. Art. 167. (Fin de la unión).

[32] CÓDIGO DE FAMILIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA. Art. 171. (Uniones sucesivas).

[33] Cuando se entre en vigencia plena la nueva Ley del Órgano Judicial (2010), en materia familiar simplemente habrá jueces públicos de familia y no la clásica división de Instrucción y de Partido.

[34] El concubinato o unión libre o de hecho como institución social y jurídica se da cuando un hombre y una mujer con aptitud nupcial viven en forma pública, singular, estable, y se comportan entre sí y frente a los terceros como si fueran esposos.

[35] Cabe recordar que la prueba documental se ofrece con la demanda; sin embargo, la restante (testifical, confesión, etc.) se ofrece dentro de los primeros cinco (5) días de calificado el proceso.

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